Extraordinaria película que trata sobre el terrible dilema de la vejez y del ocaso de nuestras vidas. Lenny Savage (Philip Bosco) es una persona de edad avanzada que sufre de demencia senil, trastorno bastante grave y triste ya que tiene que ver con la falta de lucidez en la mente de las personas de mayores. Cuando la pareja de Lenny muere por un paro cardiaco, la familia política de Lenny le habla a su familia real, que son dos hijos, para que se encarguen de su padre. Wendy Savage (Laura Linney) es una empleada mediocre de oficina que sueña con que le acepten su beca para escribir obras de teatro, mientras que su hermano Jon Savage (Philip Seymour Hoffman) es un doctor en filosofía, no mucho más ganador que su hermana, que da clases y vive en Búfalo. La repentina llamada que les notifica que se tendrán que ocupar de su padre vuelve su mundo de cabeza y que de repente se ven en la necesidad de atender a quien les dio la vida y deciden buscarle lugar en un asilo. Lenny no puede evitar sentirse como llanta vieja que nadie quiere cuando se da cuenta que lo han puesto en un asilo, porque sus hijos no pueden atenderlo personalmente debido a sus ocupaciones, aún así, hacen su mejor esfuerzo para lograrlo.