Sin tetas no hay paraíso lleva camino de abandonar su condición de nombre de serie televisiva conocida en todo el mundo de habla hispana para transformarse en una máxima social. El último ejemplo viene de Argentina, donde se han popularizado las fiestas en discotecas en las cuales se sortea como premio entre las asistentes una operación de implante mamario. Y no valen los eufemismos. El lema de las fiestas es: "Quiero mis lolas", lo que en España sería "Quiero mis tetas".