"¡Mal!", gritó el Kun dando una patada a una valla publicitaria. Así respondió la estrella del Atlético a un saludo rutinario, el lunes por la mañana, tras la derrota contra el Madrid. La frustración de Agüero es relevante en la medida en que refleja el estado de ánimo del futbolista sobre el que gravita toda la institución. Desde el entrenador, Javier Aguirre, hasta el dueño, Miguel Ángel Gil, pasando por la nómina de jugadores, el delantero argentino es el catalizador de todo el sistema. Y el sistema da muestras de inestabilidad ante la cita más esperada por la afición en mucho tiempo. El Liverpool visita el estadio Calderón esta noche.