A Iker Casillas no se le han olvidado sus orígenes. Todo lo contrario. Sabe lo que es nacer en un hogar en el que llegar a final de mes era una heroicidad. Cuando subió al primer equipo del Real Madrid con apenas 16 años, su madre trabajaba como limpiadora. Diez años después, Iker sigue siendo un tipo solidario. Por eso no dudó en acudir a la llamada de Plan España -www.plan-espana.org-, una ONG que trabaja con niños desfavorecidos.