Es la ventaja de jugar al lado de casa. Uno acaba de dar palos en Valderrama, se sube en el deportivo rojo y en menos de una hora está en Málaga con la familia, lejos de los aficionados con pelucas pelirrojas que le paran a cada paso. Miguel Ángel Jiménez (Málaga, 1964) agradece el calor y la comida del hogar después de todo el año dando vueltas por el mundo. Son ya 20 años como profesional en el circuito. Y a la vez 20 ediciones del Volvo Masters, todas menos la primera. Así que nadie mejor que el Pisha como hilo conductor de este tradicional torneo que ayer cerró su último capítulo a la espera de la millonada de Dubai. Mientras da candela al puro y mueve el café, Jiménez retrocede en el tiempo.