La última esperanza de John McCain, la de un masivo corrimiento en su favor del voto indeciso, bien por razones raciales o de resistencia al cambio, se difumina en vísperas de los comicios a medida que la ventaja de Barack Obama en las encuestas crece y que las dudas sobre él desaparecen. Un 4% del electorado, según la última encuesta de The New York Times, no ha decidido todavía su voto. Esa cifra es mayor en algunos Estados -hasta un 10%- y crece un poco también si se incluye un sector que admite que un acontecimiento imprevisto podría hacer variar su decisión. Pero, en todo caso, es una cifra insuficiente para que McCain pueda sobreponerse a la casi abrumadora desventaja con que llega a las urnas.