Wilhelm Schrefler (Merano, 1905- Vipiteno, 1979) fue siempre un extranjero de sí mismo. Luchó como soldado austro-húngaro en la I Guerra Mundial, la derrota le convirtió en ciudadano italiano (tras la anexión del Alto Adige), en 1935 pasó a llamarse Guglielmo Sandri, luchó en Etiopía, y en 1937 se alistó como voluntario del Ejército de Mussolini para luchar contra la República Española. Estuvo dos años y medio en España; era teniente, hablaba alemán, y hacía fotos. Sin parar. Y no por encargo, sino por afición.