Mitnick se muestra orgulloso de que algunas empresas a las que hackeó le contraten ahora como Nokia, Novell o Fujitsu, que incluso llegó ofrecerle ser el máximo responsable de seguridad. "Es muy emocionante que las compañías a las que tanto daño causé tengan interés en solicitar ahora mis servicios. No sé si soy un hacker blanco (whitehats, como se les conoce en el argot a los expertos en seguridad que juegan a favor de las empresas). Los tiempos cambian. Se puede decir que he madurado".