Y es justamente este caminar el que se encuentra atravesado por una dimensión estética, por materialidades de formas, colores, líneas, sonidos, gestos, conceptos que nos hablan de las significaciones colectivas. Marcas de la ciudad, sus innumerables signos pintados, escuchados, vistos, experimentados por la gente, son el tema de preocupación, todo pensamiento que sienta que lo popular y lo masivo, las tradiciones y la modernidad, no son mundos individuales, sino mezclas incrustadas en la regularidades e irregularidades de la existencia de las personas, habitantes de Valparaíso.La calle es stencil pintado, tags vandálico, mural o grafitti fugitivo, memoria ordenada, olvido cultural, riqueza de una ciudad que no confunde su peso cultural.