El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, se declaró ayer dispuesto a iniciar conversaciones con Estados Unidos sobre la base del "respeto mutuo". Sus palabras, con motivo del 30º aniversario de la revolución islámica, sonaron más favorables que en ocasiones anteriores. Aún así, justo antes de su discurso, el presentador había animado a la multitud a corear el habitual Muerte a EE UU y muchos de los asistentes a la ceremonia portaban pancartas con el mismo eslogan.