La relación con EE UU es compleja, difícil, signada por un largo periodo de intervención política, de dominación respecto a un proyecto económico que ha sido derrotado en las calles, de permanente injerencia. Hemos experimentado el sabotaje y la conspiración desde la Embajada de Estados Unidos. Les voy a dar tres ejemplos: hemos expulsado a agentes de la CIA del Palacio del Gobierno cuando ganamos las elecciones; hemos expulsado a los agentes de la DEA porque ejercitaban prácticas no sujetas a los cánones diplomáticos, penetraron las instituciones y agencias de seguridad, monopolizaban los servicios de inteligencia del Gobierno nacional. Y los funcionarios de Usaid actuaban contra el Gobierno nacional. El Gobierno de Bolivia no va a permitir nunca más que se registren estas prácticas de sabotaje y complot de agentes de Estados Unidos.