El presente del Perú es dramático, en todos los sentidos. Desde hace siglos, los ciudadanos peruanos caminamos como a ciegas. Todos los intentos que se hacen por desarrollarnos se frustran, no alcanzan las metas previstas. Y pensar que su pasado desborda cualquier tipo de especulación. Por ejemplo, en el aspecto cultural, los restos que todos los días encuentran estudiosos o no, son por demás sorprendentes, espectaculares, increibles. Veamos algunos de estos: