Los estadounidenses están preocupados por la seguridad de su puesto de trabajo. Y tienen motivos. La destrucción de empleo se aceleró en septiembre, con 263.000 contratos rescindidos, 62.000 más que en agosto. A las listas de paro se sumaron, entre tanto, 214.000 personas, lo que colocó el desempleo en el 9,8% de la población activa.
La tasa de paro está a su nivel mas alto desde 1983, hace 26 años.