El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco acordó ayer la prisión incondicional para Julio Alberto Poch, el piloto acusado de haber tripulado varios de los vuelos de la muerte, en los que oficiales de la marina arrojaban vivos al mar desde los aviones a detenidos por la dictadura militar que habían sido torturados en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA) en Argentina, entre 1976 y 1983.