Carmen llegó al andén con sus amigos. La marcha había acabado de madrugada y el metro estaba abierto para volver a casa. Subieron al vagón y dos hombres se colocaron cerca. Intentaron propasarse con su amiga. Los ahuyentaron. Cuando Carmen (nombre ficticio) se bajó sola en la parada de Gran Vía y dejó a sus amigos en el vagón, los hombres salieron y la acorralaron. Mientras uno intentaba quitarle el bolso, el otro la toqueteaba. Ella les empujó, se resistió, gritó pidiendo ayuda. Sus amigos la escucharon y salieron a socorrerla un instante antes de que el tren se fuera. Consiguió que no le quitaran el bolso, pero uno de los hombres la tiró a la vía antes de huir.