Originalmente en Perfil Creada por el francés Alfred Jarry y vinculada al surrealismo, la patafísica se propone leer el mundo desde el humor crítico y el azar (para destruirlo y reformularlo de otra manera). A la delirante corriente se fueron sumando, con los años, escritores y artistas como Raymond Queneau, Boris Vian, Marcel Duchamp y Eugène Ionesco, entre muchos otros. Ahora se publican los textos fundamentales del movimiento, mientras se desarrollan las Primeras Jornadas Patafísicas Universales en Buenos Aires. Pater familias. Mapa universal de los patafísicos. La vigencia de Jarry nunca dejó de ser conflictiva: ni nuevo ni viejo, se trata de un autor perennemente descolocado, fuera de foco. Buenos Aires será la nueva capital universal de la patafísica? ¿O lo es? Eso parece. O al menos es lo que se oye. Lo cierto es que acaba de publicarse (y distribuirse) Patafísica. Epítomes, recetas, instrumentos y lecciones de aparato, antología de textos clásicos (ver recuadro) que dan cuenta de los orígenes de esa extensa gesta en la que se involucraron tan activamente Raymond Queneau, Boris Vian, Jean Dubuffet, Marcel Duchamp, Jacques Prévert, Fernando Arrabal, Groucho Marx, Umberto Eco, Eugène Ionesco, Jean Baudrillard y M.C. Escher y una extensa lista de sonoras personalidades de la cultura global. ¿Por qué tanta insistencia en la patafísica? En simultáneo, y para reforzar los síntomas y rumores, el pasado jueves fueron formalmente inauguradas las Primeras Jornadas Patafísicas Universales en Buenos Aires, que se seguirán desarrollando en el MALBA, el Centro Cultural de España y la Alianza Francesa, y de las que participan Thieri Foulc, Carlos Grassa Toro, Mariana Chaud, Damián Tabarovsky, Anla Courtis, Francisco Garamona y demás representantes de la ?Ciencia de las Soluciones Imaginarias?.